Prestar servicios a domicilio es un trabajo que exige mucho cuidado, tanto con la seguridad del profesional como de los mismos clientes, sean ellos empresas o personas. Hay muchos detalles que son llevados en cuenta por el cliente al momento de decidir si el servicio fue satisfactorio o no, y tú, como profesional, puedes hacer tu parte para tratar de que la impresión que quedará al final sea positiva.

  Lo que siempre recordamos de un buen servicio es principalmente la forma como fuimos tratados por la empresa o por el profesional contratado. Luego, pensamos en si la solución entregada realmente resolvió el problema. Todo lo que se pueda sumar de positivo a parte de estos dos grandes puntos, serán motivos extras para que la empresa o el profesional empiecen a destacarse de la competencia. Un cliente satisfecho podrá recomendar tu marca a sus amigos y familiares, y así tendrás cada vez más solicitudes de servicio. Si el trabajo sigue siendo bien hecho, tu camino será el éxito. 

Pero ¿qué puedes hacer para mejorar tu servicio en la atención presencial al cliente? Aquí dejamos 8 tips que podrás empezar a practicar hoy mismo: 

  1. Usa la empatía y ten una buena presencia

En cualquier etapa de la atención al cliente, es fundamental que tengas empatía y demuestres una actitud positiva en tu trabajo. Trata de ser amigable siempre, conversa con las personas de manera respetuosa y simpática. 

Responde a sus preguntas con buena voluntad, ya que una energía positiva es capaz de influenciar en el desarrollo de todo el relacionamiento con el cliente, desde la fase de negociación hasta la entrega del servicio completo. Es muy posible que este simple detalle ayude en la fidelización y la recomendación de tu empresa para nuevos trabajos. 

  1. Demuestra que eres profesional

Busca desarrollar una marca que te represente como profesional. Tener un emprendimiento establecido, con canales de contacto oficiales, uniforme, tarjeta de presentación y otros detalles, es una manera de mostrar al cliente que te dedicas realmente a tu trabajo. Eso transmite confianza y credibilidad, pero también debes prestar el servicio con la misma excelencia, pues no sirve apenas tener una buena marca. 

  1. Ordena el trabajo desde el principio 

Ordena todas las etapas de tu atención. Envía un presupuesto realista, claro y fácil de entender. Al coordinar la fecha y hora de atención, déjalo agendado de manera a que puedas programar tu llegada con puntualidad, considerando la distancia, la movilización, el tránsito, entre otros factores que podrían influenciar en el tiempo que tomarías para desplazarte hasta la empresa o la casa del cliente. Algunas horas antes de llegar, comunícate para confirmar el servicio, el horario, y otros detalles como quien te va a recibir, etc.

Durante el servicio, ordena tus herramientas de manera a que no queden tiradas por el lugar, y asegúrate de guardar todo al terminar. No te apures, por más presión que tengas encima, pues más importante que tu rapidez es la calidad de tu servicio. Al finalizar, deja el lugar limpio antes de irte. 

  1. Sé sincero/a siempre

La honestidad y la transparencia son cruciales para preservar una buena imagen como profesional. 

No engañes a tus clientes. Di la verdad sobre qué solución puedes entregar para sus problemas, el costo real del servicio, los plazos estimados y las condiciones en las cuales tú trabajas. Así, desde el otro lado no habrá ninguna expectativa de algo que tú no puedas cumplir. Prometer algo que no podrás entregar solo va a traer mala reputación para ti y tu emprendimiento. 

  1. Escucha el cliente, en las buenas y en las malas

Siempre es bueno recibir evaluaciones positivas cuando el cliente queda satisfecho con tu trabajo. Pero es muy importante poner atención y escuchar también las críticas y reclamos, ya que estos apuntan posibles problemas que tú puedes trabajar para mejorar el servicio cada vez más. 

Al recibir un reclamo, responde al cliente con buena voluntad, ofrécele una solución y trata de no volver a repetir el mismo error en el futuro. 

  1. Garantiza tu seguridad y la del cliente

Trabaja con procedimientos establecidos, y siempre usando todos los equipamientos de seguridad exigidos para manipular herramientas peligrosas. Debes fijarte también que, al usar una herramienta, no pondrás en riesgo la seguridad de otras personas que estén en el lugar. 

Siempre ten a mano todas las informaciones completas del cliente que vas a atender, y antes de ir a su casa o empresa, contáctalo para confirmar el servicio. Además, deja a alguien de confianza el acceso al registro de tu itinerario diario o semanal, por tu propia seguridad.

  1. Certifica que el problema esté solucionado

No dejes la empresa o la casa del cliente hasta asegurarte de que pudiste solucionar el problema por el cual fuiste contratado/a. Haz pruebas y chequeos para dejar todo perfecto, y así disminuir las posibilidades de recibir reclamos después. 

Ponte a disposición del cliente para que te contacte en caso de que necesite aclarar dudas después de que el servicio haya terminado. 

  1. Capacítate con regularidad 

Puedes estar entre los mejores profesionales del mercado, pero siempre será necesario seguir invirtiendo en conocimiento para especializarte cada vez más en tu trabajo. Por eso, busca capacitaciones con regularidad para actualizarte en nuevas herramientas u procedimientos, y así mantener siempre al día la excelencia de tu servicio. Para saber más sobre la importancia de la capacitación profesional, lee este artículo. 

Conclusión

Verás los resultados de estos esfuerzos reflejados a corto y largo plazos en tu camino profesional. ¡Empieza a practicar estos tips ahora mismo y prepárate para el éxito! 

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